“Al abandonar la casa con cierta nostalgia por lo bien recibidos, fuimos despedidos por un sahumerio ritual destinado a potenciar nuestra suerte y energía en la Travesía. Hoy tuvimos que subir hasta 4.200 metros y después bajamos por la quebrada que se llama Filo del Moreno, por el cercano pueblo de Moreno. Una quebrada muy linda, empinada. Empezamos con mucho frío, obviamente, la mañana es muy fría y hay viento. Pasamos por San Antonio de Pibes, que es un antiguo puesto con actividades de alfalfa, papa y habas. No está abandonado, pero ya no se hacen actividades agrícolas. Bajando por la quebrada y ya llegando a destino, se pasaba muy cerca de una zona con cuevas con pinturas rupestres de hace por lo menos dos mil años.”