“Evidentemente el cambio del sistema de traslado, de caminar al bote, requiere una serie de ajustes que nos dedicamos estos dos días a reorganizar. Todavía nos quedan dos días del río San Francisco y toda una primera parte del Bermejo que se expande también bastante. El motor que llevamos por seguridad por si tenemos que salir rápido del río por alguna razón está con algunas dificultades, lo que suma un cierto nivel de incertidumbre que nos demanda ver cómo reorganizamos nuestro traslado por el río para poder encarar con optimismo y con fuerza este nuevo tramo de la travesía. El apoyo de Arturo y José de Ledesma es fundamental.”