“Hoy seguimos por el Bermejo en esta gran curva que hace al atravesar el Chaco Salteño, donde se expande por kilómetros de ancho dejando extensísimos campos de limo que se están secando y se está empezando a reverdecer el aliso o palo bobo. que forma un bosque muy denso. Hoy fue un día que anduvimos bastante bien, de hecho, hicimos casi 60 kilómetros, con pocos lugares donde quedamos atrapados en los bancos de arena. Comimos polenta con salsa y anoche un guiso de chivito con arroz, así que la comida no es un problema. Lo que sí es un problema es el agua potable. Hemos tenido que empezar a hervir agua en una olla y como es muy turbia el agua, una vez que hierve le echamos ceniza y a la mañana la ceniza hace decantar los coloides de la arcilla y el agua está transparente. Hemos tenido que empezar a usar ese método porque ya el agua potable casi no nos queda. Un buen fogón como todas las noches, una temperatura súper agradable, el cielo tremendamente estrellado”.