“Salimos temprano de El Colorado, navegamos durante todo el día hasta las 5 de la tarde, donde encontramos un buen lugar para acampar. Como domingo, mucha gente en el río. Muchos pescadores, botes, trampas, espineles, gente con capacidad de pescar, trampas que son como líneas que ponen con palos. Realmente había mucha actividad pesquera, casi era permanente el encuentro con pescadores. Unas tremendas terrazas sedimentarias con bosque chaqueño en los costados, partes con bosque de bobo, pero muchísimo menos que en los tramos anteriores del río. Aquí realmente se ve que la actividad del río es mucho menor, por lo menos en cuanto a la dinámica de sus márgenes. Y también se veían con bastante frecuencia tomas de agua, probablemente privadas, de campos agrícolas a lo largo del río”.