“Estamos acá en las rutas de Corrientes entre San Luis del Palmar y Caá Catí, atravesando todo un gran humedal inmenso hasta donde alcanza la vista para ambos lados de la ruta. La ruta en este caso es como un terraplén que lo divide y hay algunas alcantarillas y puentes que facilitan el fluir entre un lado y el otro. Una zona llena de aves, bandadas enormes de patos silbadores, también hay carao, chajá, garzas de varias especies, muchas especies de aves pequeñas típicas de pajonales, totorales y campos inundados. También se ven algunas partes de búfalos y el ganado vacuno. También hay muchas muestras de esqueletos y materia fecal de carpinchos, y muy abundantes los yacarés. A cada rato escuchamos cómo avanzan, huyendo al agua a nuestro paso”.
“Una zona muy linda, muy activa desde el punto de vista de la biodiversidad. Como gran parte de las rutas argentinas hay bastante basura tirada por los automovilistas, es una lástima, pero es una constante en las rutas de nuestro país. Ojalá que eso algún día pronto lo empecemos a revertir. Y también ya han caído las primeras heladas, nosotros las hemos sufrido en carne propia y eso también activa los incendios en la ruta, en los campos, los pajonales. Cuando la paja empieza a secarse por la helada es costumbre prender fuego para acelerar el rebrote de pasturas verdes nuevamente. Asique ya empezamos a ver columnas de fuego por doquier”.