“Otro día más, hoy viernes, a lo largo de la ruta 40 entre Mercedes y Carlos Pellegrini. Empezamos con todavía la ruta asfaltada y luego empezó el ripio, lo cual es muchísimo más agradable para caminar. En general los caminos asfaltados son más complicados porque es muy duro y a veces las banquinas no están bien o están con el pasto muy alto y los autos pasan rápido, y con los camiones todo tiembla, así que la verdad que a veces caminar por rutas asfaltadas es un poco incómodo. Cuando ya son caminos de ripio o de tierra o de arena ya baja la velocidad de los vehículos, baja la frecuencia y se hace más agradable para caminar. Así que hoy hicimos otros 20 kilómetros. Paramos en el interior de una estancia, un establecimiento ganadero que nos permitió acampar en su interior, donde estamos haciendo ahora un fueguito. Así que un día largo, caluroso, cruzamos el arroyo Ayuí, que es un afluente del Río Miriñay, donde paramos a almorzar, y después todo el tiempo caminando entre pastizales, en parte inundables, en parte no inundables, pero podríamos decir un paisaje bastante monótono. Se cruzan las torres de alta tensión de Yacyretá, que cruzan el camino, y donde también vimos muchos molinos de viento, así que distintas tecnologías energéticas confluyen en estos caminos también”.