“Hoy miércoles 7 amanecimos después de toda una noche de fuertes tormentas, llovió muchísimo. Aparentemente más de 100 milímetros, asique todo estaba inundado, los caminos estaban completamente inundados, embarrados. Estábamos en el golf de la estancia San Vicente y de ahí salimos caminando, chapoteando en el barro, muy lento porque la verdad es que se hacía difícil por momentos mantener el equilibrio, pero fuimos avanzando todo lo que pudimos y a media tarde la camioneta nos rescató y nos llevó al pueblo de Virasoro donde estamos hoy pernoctando. Si bien duro por el barro, por la mojada, etcétera, fue un día muy agradable, aprovechamos un momento la camioneta para ir a esta estancia de Las Higueras y entregarle un libro y conversar sobre nuestro concepto de Paisaje Productivo Protegido con Jacqueline Steed. Después seguimos caminando durante el resto de la tarde, chapoteando en el barro y con una leve llovizna que no mojaba demasiado, pero era por un lado incómodo, pero por otro lado también agradable poder caminar algunas horas bajo la llovizna y todos mojados. Ahora estamos en el pueblo de Virasoro, que antes se llamaba Vuelta del Ombú, donde nos juntamos a comer pizza y a pasar un momento agradable y pegarnos un baño y cambiarnos de ropa que estaba completamente sucia de tierra roja a otra ropa que todavía teníamos limpia, guardadas en nuestras valijas. Un día inusual por la lluvia, pero que finalmente terminamos de una manera sumamente adecuada”.