«Hoy, martes, hemos caminado desde un sitio sobre la Ruta 2 que se llama Paraíso, lo que pasa es que hay muchos lugares que se llaman Paraíso en esta parte. Y seguimos acercándonos a Moconá. Un día tranquilo, un espacio donde se ven muchos emprendimientos vinculados con turismo, agroecología, la venta de esencias, yerba mate, algunas forestaciones, muchos inmigrantes de origen brasilero, pero que inicialmente son más de Europa del Este, de Polonia, de Ucrania y Alemania. Todavía se ven muchos carros típicos. Les llaman acá carros polacos, tirados por bueyes, también se ven bueyes arando la tierra, realmente un mosaico de distintas situaciones productivas y sociales. Hay muchas casas de colores intensos, como es un poco la costumbre más brasilera. Por supuesto la tierra colorada dominando los paisajes y la selva hoy ya la selva ya empieza a ser de dominio preponderante y de hecho las cabañas donde estamos ahora son cabañas bien metidas dentro de una selva, selva secundaria pero selva al fin.»