Aportamos credibilidad, rigor científico y transparencia a la información sobre la captura de carbono. Trabajamos para transformar los servicios ecosistémicos en activos verificables, integrando la conservación de la naturaleza exitosamente en los modelos comerciales del Norte Grande argentino
Innovación y precisión climática
Cálculo de stock y brechas
Determinamos el carbono en suelo y el carbono aéreo, identificando la brecha entre el stock actual productivo y los valores potenciales alcanzables.
Estrategias de adicionalidad
Proponemos acciones de restauración forestal con nativas y, en áreas productivas, la incorporación de gramíneas y cultivos de servicio.
Integración de biodiversidad
Utilizamos la diversidad de mamíferos y la riqueza de árboles como indicadores directos de la calidad ambiental para proteger el paisaje natural.
Sistemas MRV
Implementamos plataformas web y visores de datos para garantizar la transparencia, trazabilidad y el acceso a la información generada.
Abordaje multiactor
La confianza es el pilar de cualquier estrategia. Abordamos la cuantificación, el balance y las oportunidades de comercialización de carbono a través de una sólida red de alianzas estratégicas intersectoriales.
Proyecto Gran Chaco: Buenas prácticas agrícolas y secuestro de carbono
El objetivo principal del proyecto fue apoyar la adopción de buenas prácticas agrícolas, fomentando activamente la conservación y restauración de la vegetación nativa en fincas de soja de la ecorregión.
En estos cinco sitios (tres en Argentina y dos en Paraguay) se calculó la huella de carbono de la actividad productiva, junto con el stock de carbono aéreo y en suelos agrícolas y silvestres.
Paralelamente, se realizaron relevamientos de biodiversidad para comprender a fondo la relación entre el carbono fijado y la calidad del paisaje natural.
A partir de la información relevada, se determinó una línea de base que permitió caracterizar cada sitio en forma particular e identificar acciones tendientes a la adicionalidad en carbono y biodiversidad. Esto resultó en la identificación de 59.901 ha elegibles para proyectos REDD+ y 57.402 ha elegibles para proyectos de Gestión de Tierras Agrícolas, orientando los esfuerzos hacia la sustentabilidad general del sistema y a la formulación de proyectos de créditos de carbono.
Este trabajo fue ejecutado bajo la coordinación de ProYungas, en alianza con la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (AAPRESID) y la Fundación Moisés Bertoni (Paraguay), con el financiamiento del Land Innovation Fund Cargill.