«Es un momento raro, especial. Estamos aquí en el hotel de Susques, mirando el Sol que perfora con intensidad el vidrio de las ventanas y me imagino cómo será mañana en esta misma situación, pero caminando por las montañas, con el viento y el Sol pegando en la cara, esperando el momento de llegar al lugar prefijado para acampar en la primera noche de la Travesía Capricornio”.