«Hoy miércoles 21 de agosto seguimos por la ruta 2, esta ruta hermosísima, costera de Misiones sobre el río Uruguay. Anoche dormimos en un camping y cenamos con sus dueños, una familia polaco-alemana muy agradable. Nos recibieron para cenar con ellos con una comida como dicen “a la olla” o “la cacerola” riquísimo, un estofado de carne con mandioca y algún que otro producto bien local como chipá. Había postres hechos con caña de azúcar que todos cultivan por acá “para el gasto” como dicen. Es increíble como toda esta gente habla medio un “portuñol” entreverado con un poco de polaco pero sobre todo la mezcla del español con el portugués es tremendamente notable en toda esta zona. Caminé durante todo el día, bastante caluroso la verdad que se transpira un montón. Es una ruta realmente hermosísima con tremendas vistas del río Uruguay y cada vez que uno mira el río, dan ganas de comer pescado pero no se consigue. Dicen que el agua está muy fría y no es posible pescar en estos meses así que bueno, mala suerte. Ahora estamos en Santa Rita otro pueblo muy lindo donde estamos pernoctando en un hostal. Ya la matriz boscosa (si bien todavía hay ese mosaico típico de Misiones de distintas producciones) se va haciendo más evidente y eso se refleja sobre todo en la mañana, aunque durante todo el día en el canto de los Urucuá, que es esta ave hermosísima, pariente de los quetzales y que cantan siempre desde el bosque. Ya la perdiz colorada y la bandurria ya casi no se las escucha por estos lados. Vamos a ver cómo continúa el paisaje hacia adelante pero creo que esta ruta 2 tiene un tremendo potencial de ruta escénica y creo que así también fue concebida, ya que hay mucho movimiento de hostales y campings sobre todo ante el verano, aparentemente con un uso local muy intenso. En fin, lindas jornadas las que nos están tocando en Misiones. A veces con fuertes pendientes, más el calor y la humedad que me cansan más que en otros sitios. Pero también se compensa con el disfrute permanente del paisaje.»