“Durante los últimos tres días, (ya se están a punto de cumplir cuatro meses de esta Travesía Capricornio, que partimos el 5 de mayo de Susques) recorrimos los 60 kilómetros que cruzan la Reserva de Biósfera Yabotí, desde Moconá hacia San Pedro. Tres días de intensa caminata, con un suelo muy ondulado, con buenas subidas y bajadas por medio de la tierra colorada y la selva misionera, atravesando un bosque bastante degradado por la sobreexplotación forestal. Éramos un grupo grande, porque estaba el equipo de filmación, pero además se sumaron varias personas desde ProYungas, de distintos lugares, así que éramos unas 15 personas conviviendo, acampando a la vera del camino, en los espacios que la selva de alguna manera permitía poder instalarse. Realmente fueron días muy hermosos, muy exigentes. El primer día con mucho calor, se transpiró mucho, muchos insectos, y luego se fue tranquilizando un poco todo, o nosotros nos fuimos acostumbrando. Las hormigas hicieron lo suyo, le comieron la ropa a varios, sobre todo las hormigas cortadoras, que se la agarraron con la ropa de varios y la “cortajearon” toda. Las abejas del enjambre venían a lamer nuestros cuerpos alados de la transpiración, y a veces un mal movimiento hacía que nos piquen. Por un lado, fue como una incomodidad, pero por otro lado era sentir plenamente la selva. Las huellas en el camino, de pumas, de tapires, de gatos de distintos tamaños, de pecaríes, muestran que a pesar de la degradación del bosque, la biodiversidad está ahí, y probablemente, y en esta mirada cada vez más intensa sobre lo ambiental a nivel global y local, probablemente estos bosques que hoy están sufriendo esta sobreexplotación, el propio rótulo de Reserva de Biósfera, etc., quizás va a ser que en el futuro estos bosques puedan recuperarse, y quizás vinculado con los mercados de carbono se pueda financiar su total recuperación en el tiempo. Lo importante es que la biodiversidad está, y seguramente si se puede controlar la caza, seguirá estando. Y en eso apostamos, a estas medidas de conservación, quizás un poco light, como Reservas de Biósfera, pero de alguna manera marcan que estos son sitios importantes, relevantes, y que hay que ocuparse de ellos y apostar al futuro. Yo diría que estos son bosques degradados en el presente, pero que tienen potencial para ser hermosos bosques en el futuro”.