«Hoy martes 10, ya queda menos de una semana para llegar el lunes a Cataratas. Quedan menos de 100 kilómetros también. Estamos muy cerca, muy cerca ya de llegar al final. Parece mentira, después de 4 meses, de 3000 kilómetros, que esto esté a punto de acabarse. Es casi como un chiste, una broma. En cierto modo, es una broma de mal gusto que esto se esté por acabar pero bueno hoy entramos por la Ruta 19 cerca de Andresito ya salimos de la 101 y empezamos a cruzar el Parque Provincial Urugua-í, creo que es el Parque Provincial más grande de la provincia, realmente es muy grande. No recuerdo ahora la superficie pero son muchas decenas de miles de hectáreas más grande que el Parque Iguazú, donde una hermosa ruta lo atraviesa junto con la selva. Evidentemente hay muestras claras de que ha habido aprovechamiento forestal antes de la creación de la reserva por lo menos desde lo que se ve desde la ruta pero bueno esas cosas con el tiempo se van corrigiendo y la vegetación va creciendo y va ocupando su lugar. Así que en realidad es una apuesta al futuro. Lo que sí por ahí quiero mencionar, y que a veces forma parte de la hipocresía de lo que está asociado a la conservación, es que por supuesto para que habiliten una ruta como la que se habilitó acá, en un área protegida como el Parque Provincial de Urugua-í y que se hace para compensar una deforestación importante para la represa de Uruguay, de repente luego va a pasar una ruta que termina de alguna manera afectando a la reserva, por lo menos cercenando de una parte. Y entonces, obviamente, esas rutas se hacen con una serie de considerandos más destinados a cumplir con ciertas normas internacionales, (a veces yo las pongo un poquito en el marco de la hipocresía, porque son para cuidar las apariencias pero no son para nada de fondo) y entre ellos está el hecho que han puesto carteles por todos lados de máxima 60 como si milagrosamente los automovilistas y camioneros respetaran esa consigna. Es una ruta muy linda, bastante recta, con bastante visibilidad, y por supuesto las decenas de vehículos que pasé o que me cruzaron hoy, ninguna creo que haya bajado del doble o el triple de esa velocidad mínima. Lo mismo, la ruta tiene una doble banda amarilla, que sí quiere decir que en todo el trayecto de la reserva no se puede sobrepasar, lo cual obviamente tampoco se cumple. Entonces son medidas para los papeles, pero que no tienen nada que ver con lo que pasa en la realidad. Y probablemente la realidad no sea un problema, de hecho no visualicé ni un animal muerto en el trayecto de la ruta, son unos 20 kilómetros que cruza el parque, no visualicé ningún animal muerto, por lo tanto probablemente no sea un problema los vehículos, no sea seguro un problema serio ni los vehículos de la velocidad. Quizás la mayor salvaguarda y no lo sé si es así, es que disminuyen demasiado los vehículos de noche y por lo tanto la posibilidad de atropellamiento baja mucho de día. Entonces quizás esa sea la clave porque no hay atropellamiento seguro que no tenga nada que ver con las medidas viales de las máximas de 60 y la doble línea amarilla. Seguro no tienen nada que ver. Pero en fin, yo creo que esas son cosas que hay que trabajarlas más, tenemos que trabajar así como está el concepto de entrevialidad de travesías urbanas creo que tenemos que trabajar las travesías silvestres o en áreas protegidas para que de alguna manera esas rutas viales que son necesarias, que son fundamentales para la colectividad, para los pueblos, etcétera. no dañen al ambiente que está particularmente protegido. Más allá de eso es una hermosa ruta, un hermoso paisaje, caluroso hoy, húmedo y una vegetación que con el tiempo cada vez va a ser más exuberante y más fabulosa. Como dije, estas reservas en cierta medida, de la provincia de Misiones en particular, son una gran apuesta al futuro».