“Hoy hicimos la tercera jornada por el río San Francisco. Recorrimos otros cuarenta y pico de kilómetros entre el Talar y los puentes sobre la ruta 5, ya muy cerca de la desembocadura del San Francisco en el Bermejo. El río está un poco más concentrado en el cauce y eso le genera más agua. Pudimos navegar con mucha más facilidad que los días anteriores. Se ve muy poca infraestructura a la orilla del río, lo cual demuestra su dinámica, sobre todo en los veranos que mueve miles o millones de toneladas de sedimentos, árboles, etc. También hoy, con cierta nostalgia, hay que decirlo, probablemente sea uno dos últimos días que vamos a ver las montañas de los ríos, muy probablemente ya mañana se pierdan de vista esas montañas. Es un río muy ocupado por humanos, pescadores, etc. Así que la fauna no se divisa, aunque al bajar en las playas, uno ve las huellas, sobre todo en las recientes bajantes, lo cual también nos da la tranquilidad de que hemos elegido un buen mes, porque ya el río está bajando con rapidez”.