“Este martes caminamos desde Palmar Grande hasta el Parque Nacional Mburucuyá (17.000 ha), unos 19 kilómetros por un paisaje típicamente correntino, de pastizales inundables, lagunas, esteros, bañados, palmares de yatay en las zonas que no se inundan, bosquecitos con mucho oreja de negro o timbó, con algunos ficus trepando, esos árboles estranguladores que se ponen sobre las palmeras y sobre algunos árboles. Un hermoso día, con bastante calor, un día festivo por la Virgen de Itatí en toda esta zona, asique se encontraba todo el mundo festejando con campeonatos de fútbol, locros y todas esas cuestiones típicas de los festejos locales. Acampamos en el camping del Parque. Luego vino de visita, para conversar con nosotros, el Intendente Mike Miño, de acá de Mburucuyá. Tuvimos una buena charla con él, nos acompañó a la cena, conversando sobre parques, sobre este parque en particular, que fue donado por un estanciero de origen danés, Pedersen. Lo donó hace varios años, 16.000 hectáreas de lo que era su campo y todavía se conserva todo lo que era el casco. Hermoso lugar, hermoso camping, una infraestructura realmente notable, todo impecable. La verdad que es un muy buen lugar para quedarse incluso unos días. Yo de hecho me voy con un poquito de nostalgia, no pude quedarme más tiempo que el simplemente haber pasado una noche. Pero bueno, la vida caminando es así”.