«Hoy domingo estuvimos durante todo el día cruzando los Esteros del Iberá por el riacho Carambola hasta la isla del Disparo y mañana seguiremos hasta su salida. La verdad es que cuando uno llega a Iberá, ve un salto cualitativo en la forma de recibir al visitante, en su infraestructura, en la disponibilidad de su personal, en un poco toda la forma de vincularse y la forma en que uno puede llegar a sentirse. Y realmente lo que está pasando en Iberá es algo muy profundo para los argentinos. Es un modelo de gestión inédito para nuestro país, en donde hay una articulación entre el gobierno provincial, una ONG como Rewilding, y el Gobierno Nacional a través de la administración de Parques Nacionales. Cada uno tiene parte de ese territorio y se van intercambiando el estilo. Cada uno, por supuesto, tiene su trasfondo: Parques Nacionales, la conservación de la naturaleza como principal motor, y el turismo quizás en segundo lugar; la provincia con una vinculación entre la protección de la naturaleza pero también el fomento del turismo a través de los distintos portales; y la ONG colaborando en la puesta en marcha de servicios para el visitante y también acciones activas de conservación como es la reintroducción de especies que existieron en algún momento en esta zona y que por cuestiones humanas principalmente se fueron extinguiendo. Por supuesto que articular entre instituciones de Argentina no es fácil en general. Siempre están los celos de cada institución y a veces un poco las críticas a las formas de unos y otros, pero realmente lo que está pasando en Corrientes es muy importante. Tenemos que darle más visibilidad porque más allá de las diferencias finalmente el producto que se logra, que es la puesta en valor y la generación de servicios de calidad, de altísima calidad al visitante, se está logrando. En definitiva, eso es lo importante.»