«Hola Lu, quería contarte que hoy estuve pensando mucho en vos, estoy acá en Misiones caminando cerca del río Uruguay por paisajes hermosos que suben y bajan y me acordaba de tu travesía en bicicleta de Ushuaia a La Quiaca cuando me contabas ya al final en Tierra del Fuego cuando sentían que las bicicletas flotaban y era como que iban andando en el aire. Hoy sentí lo mismo caminando, quizás no solamente por la belleza de los paisajes y los caminos ondulados sino porque está nublado y fresco y entonces eso permite ser bastante más agradable la caminata pero por momentos sentía lo mismo que sentías vos, sentía que los pies flotaban en el aire, se deslizaban, casi no tocaba el piso, casi que flotaba y eso me hizo acordar tu travesía en bicicleta. Y si bien hace tiempo que venía pensando en esto de hacer una travesía a pie de larga duración, sin duda la tuya, que creo que fue hace como cinco años atrás, fue una fuente inspiradora para que yo también concrete la mía. Y quiero reconocerlo porque muchas veces se habla de la influencia de los padres sobre los hijos, pero también y es importante reconocerlo, los hijos también influyen sobre los padres. En este caso, aunque sea de mínima, nos potenciamos mutuamente. Te quiero changuita.»