En Colonia Alicia tuvimos la oportunidad de conversar con el dirigente de una organización que nuclea a unos 300 pequeños productores de yerba mate. Hablamos un poco sobre la situación actual compleja en la que están. Son productores chicos, de máximo 30 hectáreas cada uno donde obviamente se organizan para comercializar las hojas de yerba mate, pero también algunos tienen ganado, otros tienen mandioca, mamón, pero parece que la situación de casi todos es muy compleja. Muy al límite. Hay muchos chacareros que están dejando de hacerlo y en algunos casos se dedican a actividades de movimiento de productos en forma ilegal con Brasil como una alternativa para sobrevivir. Pero bueno, hay una fuerte convicción de sacar el sector adelante. Frente a la desregulación del precio de la yerba mate, los precios cayeron hacia el productor. Los precios, por lo que entiendo, son regulados por la industria. Son cosas que va a haber que rectificar en el muy corto plazo pensando que las economías regionales se sustentan en gran medida por el trabajo de muchos miles de pequeños productores y que de alguna manera la falta de controles o de incentivos a la producción están haciendo que muchísimos de ellos abandonen las actividades productivas y de última terminen viviendo a partir de los apoyos sociales del Estado. La situación actual, si bien hay entusiasmo, vocación de salir adelante, etc., es tremendamente compleja para la gran mayoría de ellos.