“100 días, 100 días se cumplen de la Travesía Capricornio. 100 días cambiando cada día de paisaje, de contexto ambiental, social, productivo. 100 días fuertemente contrastantes entre lo que uno ve un día y lo que ve al día siguiente. Salares, montañas, abras a más de 4.000 metros, cañaverales, ríos, ríos medianos, ríos grandes, grandes llanuras y ahora montañas con selva (todavía no a la vista la misionera), con paisaje de parches, de plantaciones forestales, campos ganaderos, de yerba mate y una febril actividad. Todo el mundo acá trabaja, se mueve de aquí para allá. Y uno sigue transcurriendo los caminos ahora por tierra colorada. La verdad que es difícil resumir estos 100 días en pocas palabras. El acostumbramiento al repiquetear de los palitos de caminar, que como Atahualpa y el carro me van acompañando en su ruido, ya necesito ese ruido cada día que me acompaña, que me hace sentir que todavía tengo la vitalidad para seguir. 100 días que sin duda me pusieron a prueba, me pusieron a prueba si era factible remontar una inercia que con los años se van acumulando. Esa quietud, ¿no? Y ese andar en camioneta permanente, que lo va anquilosando a uno, ¿no? Todo un desafío. La verdad que hoy siento a 100 días que estoy mucho mejor que cuando inicié. Quizá con algunos dolores nuevos en las rodillas y esas cosas, pero siento una vitalidad que había empezado a perder y que esta travesía me permitió recuperar”.

“Más allá de los sentimientos personales por estos primeros 100 días de la Travesía Capricornio también hay que poner de relieve que esto es un proyecto grupal, más allá del esfuerzo que pone uno, lo hago en función de todo un equipo que está detrás solucionando mil cuestiones que hacen a que todo esto funcione a la perfección como ha funcionado hasta ahora. Desde los que han venido acompañando, se han sumado por unos pocos días o por muchos días, pero que se han sumado, que han puesto su entusiasmo, sus ganas de compartir, sus ganas de caminar un rato por distintos espacios de nuestra geografía, como también los que están detrás de toda la organización de los detalles, el itinerario, los lugares donde se va a parar, acampar, etc. Todo el grupo que viene filmando también (que se van sumando cada dos semanas aproximadamente) y ponen su entusiasmo y su garra, a veces en condiciones, por ahí un poquito más complicadas que lo normal, pero sin embargo ahí están los que están atrás de organizar toda la parafernalia de quienes vienen y se van, los que tienen que hacer el seguimiento administrativo de estos gastos, gastos de los cuales muchas veces conseguir una factura es todo un desafío. Como decía un chino, ¡ah, factura! ¡Panadería! ¡No, no, factura! de papel, ¡ah, papel! librería, ¿no? Es decir, hasta tenés que explicar qué es una factura en muchos casos y para qué la necesitas. Bueno, todos los que estuvieron comunicando, más de 70 notas periodísticas, entrevistas, etc. El seguimiento a través del sistema de información geográfico de la Travesía. Cada uno ha sido realmente importante para que todo esto fluya. Desde su lugar, en su esfuerzo, con sus ganas, ha contribuido a su manera para que esto ocurra y ocurra de una manera virtuosa como viene ocurriendo hasta el momento. Así que estos 100 días son de todos nosotros. De todos los que hemos estado detrás de esta Travesía Capricornio y que espero que una buena parte de todos ustedes, ojalá, se puedan sumar en ese tramo final y en esa foto con las Cataratas de fondo”.