Entre las Yungas y la caña de azúcar, Paisaje Productivo Protegido Ledesma

Por: Roberto Cáceres, ProYungas y Arturo Blanco, Ledesma SAAI

Artículo publicado en el libro «Argentina Sustentable: El Norte Grande», editado por Fundación ProYungas (2026), con apoyo financiero de la Unión Europea,a través de proyecto Impacto Verde.

En la Alta Cuenca del río Bermejo, en el valle del río San Francisco, a principios del siglo pasado nace Ledesma SAAI, una empresa que, con la caña de azúcar como corazón de su actividad, lidera la producción de azúcar, papel y cuadernos, y que participa en los mercados de frutas, jugos y aceites cítricos, alcohol y bioetanol, carne y granos. Desde sus comienzos la empresa comprendió la importancia de gestionar responsablemente sus operaciones para proteger los ambientes silvestres, origen de sus productos y servicios; y es una de las razones por las que constantemente destinan esfuerzos y recursos para su preservación, en todas las actividades que realizan, en la vanguardia de la producción sostenible.

La continuidad en el tiempo es un valor en sí mismo que tiene que dimensionarse en su justa medida. Ledesma, a través de sus políticas ambientales, la innovación y el trabajo proactivo en la mejora del desempeño productivo, ha logrado una trayectoria única en materia de sostenibilidad ambiental. Ledesma recicla más del 80% de sus residuos sólidos industriales y realiza un tratamiento integral de los efluentes; la mitad de la energía que utiliza proviene de fuentes renovables como la «malhoja» (hojas y restos vegetales pos‒cosecha) y chips de madera provenientes de plantaciones sostenibles de eucaliptus, o el riego impulsado con energía gravitacional que permite un mayor aprovechamiento del agua sin consumo de energía asociado.

Las plantas productivas de la empresa se ubican en el medio de las Yungas jujeñas, un territorio con una de las biodiversidades más elevadas del planeta. Una clara muestra del compromiso ambiental de la empresa fue la donación de las 76.000 ha que hoy comprenden el Parque Nacional Calilegua, el área protegida más grande del país dedicada a la conservación y contemplación de las Yungas, y una de las más biodiversas. Este camino de progreso en la gestión ambiental comenzó a concretarse con mayor solidez a principios de este siglo. En el año 2005 Ledesma inició junto a Fundación ProYungas un proceso de planificación en todo su territorio jujeño (áreas en producción, bosques nativos) donde se determinaron las áreas productivas, los proyectos de expansión a futuro y los sitios prioritarios para la conservación de la naturaleza. Este trabajo realizado sobre la totalidad de las 150.000 ha que la empresa posee en Jujuy, derivó en uno de los primeros Ordenamientos Territoriales realizados por una empresa privada en el país, donde por cada hectárea en producción Ledesma asumía el compromiso de conservación de dos hectáreas de ambientes naturales. Durante esos años se dio comienzo a actividades de monitoreo social y ambiental que convirtieron a la empresa en un verdadero «laboratorio de experiencias» que originó lo que en el 2010 se presentaría como el Programa Paisaje Productivo Protegido (PPP).

A partir de 2007 se implementó un programa de monitoreo ambiental que luego sirvió para generar al Sistema de Monitoreo de la Biodiversidad que se aplica actualmente en el Programa PPP. Desde esa fecha se han realizado más de 50 muestreos de campo que incluyen a árboles, mamíferos, aves, anfibios, peces, insectos acuáticos y polinizadores generando una base de datos única para el noroeste de Argentina. El análisis de estos datos permite detectar amenazas y alertar sobre cambios en el ambiente y en la biodiversidad que requieran modificaciones en los esquemas de manejo para promover la conservación a largo plazo.

Entre los monitoreos realizados se destacan los 29 muestreos de mamíferos medianos y grandes con cámaras trampa. Se han registrado 32 especies (76% de las especies citadas para las Yungas y Chaco jujeños), donde sobresalen especies clave a nivel ecológico, como el yaguareté y otros seis felinos presentes en estas áreas silvestres protegidas: el tigrina, el margay, el ocelote, el puma, el yaguarundí y el gato montés. Este conjunto constituye una de las mayores diversidades de felinos del mundo. Además, se registraron especies que por sus hábitos alimenticios y amplios movimientos son consideradas «ingenieras del bosque», como el tapir, y dos especies de pecaríes, el labiado y de collar, que ponen de manifiesto la importancia del área preservada en forma privada, que a su vez es el área de amortiguamiento del PN Calilegua. La información generada en los muestreos sirvió además para la puesta en valor de la biodiversidad asociada a la empresa y de adecuaciones que se realizaron en base a los monitoreos. Un ejemplo es la construcción de escaleras de escape de fauna en canales de riego para que la fauna pueda acercarse a beber agua de manera segura y como lugar de escape. Desde el 2012 se monitorean estas escaleras con registros de animales que las utilizan para abrevar, descansar, salir y/o entrar al canal, entre ellos el tapir, el yaguareté, el ocelote y el margay. También se realiza un monitoreo de la calidad de recursos hídricos con el seguimiento de indicadores como los peces, invertebrados acuáticos y parámetros físico químicos. Además, se ha instalado un sistema de monitoreo de bosques mediante 10 parcelas permanentes, las cuales son remedidas periódicamente para conocer cambios en la estructura forestal y la captación de carbono, incluyendo en esto último además a las plantaciones citrícolas.

Como reconocimiento de la gestión responsable de los recursos naturales, la empresa obtuvo diferentes certificaciones ambientales como el sello ProductoYungas para el azúcar, alcohol y papel (que certifica el origen y la sostenibilidad de productos, procesos y servicios elaborados en la ecorregión de Yungas), o la certificación de las normas la ISO 14001:2015: para la gestión integral de residuos en el complejo agroindustrial en Jujuy, entre otras. También se ha verificado la huella de carbono de algunas producciones para cumplir con los estándares de protocolos de emisión de gases de efecto invernadero (GHG) y Ledesma colabora activamente en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Estas certificaciones permitieron el acceso a créditos financieros sólo asequibles al cumplir ciertos estándares de conservación como el FMO (Banco de Desarrollo Holandés) o los créditos BBVA con tasas de interés atadas a la sostenibilidad.

La convicción de la gestión productiva basada en la conservación de la naturaleza junto al continuo ímpetu innovador de Ledesma, no sólo han ayudado a idear y concretar la consolidación del Programa PPP, sino que se han transformado en un vector físico que transmite su inercia y contagia su ímpetu en el sector productivo y en el programa.

En el siguiente link se puede navegar y descargar el libro «Argentina Sustentable: El Norte Grande»

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