Se trata de 400 mil hectáreas en el corazón de la provincia de Formosa que quedaron bajo agua por los desbordes del río Pilcomayo de 1940 y los que sucedieron desde 1966.

Es el tercer humedal del continente americano, después del Pantanal de Brasil y los Esteros del Iberá.

Un jabirú en pleno vuelo sobre las aguas del bañado.

Donde hubo un bosque nativo de quebracho blanco y colorado, palo santo y algarrobo se multiplicaron enredaderas y plantas acuáticas.

Las aves zancudas (cigüeñas, garzas y jabirúes) comparten territorio con lobitos de río, yacarés, vizcachas, carpinchos, osos hormigueros.

Uno de los botes con los que se puede recorrer el bañado.

Un yacaré curioso defiende su territorio.

Fuente: Diario La Nación