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Argentinidad al palo

Alejandro D. Brown, Fundación ProYungas, Yerba Buena Tucumán. Julio 2026.

La “argentinidad al palo” es una expresión popular que describe la intensidad, la pasión extrema y las contradicciones del ser argentino. Esta frase fue popularizada por una canción de un grupo de rock nacional hace unas décadas (Bersuit Vergarabat, 2004). Adicionalmente “estar al palo” simboliza un estado de excitación grupal donde se pasa de la gloria a la agonía (y viceversa) con mucha facilidad, podríamos decir con “extrema” facilidad”. O sea, “estar al palo” en Argentina, es una expresión del lunfardo que significa estar al máximo de su capacidad, estar a toda velocidad o estar al borde del límite, “al borde del precipicio”.

Por lo tanto “argentinidad al palo” representa el extremo emocional, la dualidad y el caos. Todos sentimientos que hemos vivido con intensidad durante este Mundial de fútbol, como lo hemos vivido en muchas otras oportunidades con variable éxito deportivo. De repente durante este mes de julio toda nuestra vida cotidiana, personal y pública, fue definida por este campeonato futbolístico.

Mucho se ha escrito y filosofado sobre este “fervor” multitudinario y sin ánimo de repetirme, es sin duda un espectáculo llamativo ver y escuchar a decenas de miles de personas llorar, gritar, abrazarse con una intensidad nunca vista en otras actividades de nuestro quehacer nacional.

Y somos muy buenos en muchas cosas, somos los principales productores mundiales de muchos productos que le interesan al mundo (granos, carnes, miel, limón, yerba mate….) y pronto muy destacados en otros como el litio de gran relevancia global para “alimentar” la transición energética mundial. Sin embargo, estas conquistas productivas valiosas no mueven el amperímetro triunfalista nacional. Porque el “fervor” pareciera estar indisolublemente asociado a lo pasajero, a lo poco duradero, lo esencialmente fugaz. El presente nada más, nos cuesta planificar, creer en un futuro auspicioso, quizás porque cada vez que hemos confiado nos hemos desilusionado. El éxito es ahora y nada más. Pero el país requiere que pensemos al largo plazo, tenemos muchas virtudes potenciales, pero debemos regarlas de esfuerzo, de compromiso y del armado colectivo, más allá y a pesar de nuestras divergencias ideológicas

Sin embargo, y más allá del contexto deportivo, sin duda el Mundial nos deja algunas lecciones como las que exhibió el Arzobispo de Buenos Aires con motivo del tradicional Tedeum por motivo de nuestra independencia, donde cuestionó la intolerancia y los enfrentamientos constantes y dijo parafraseando al capitán del equipo argentino que “demostremos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos proponemos. El mérito de este grupo, que está por encima de todas las individualidades, es la fuerza de todos peleando por un mismo sueño, que también es el de todos los argentinos”.

Por suerte, por mérito y por clamor colectivo, una vez más, al menos en el fútbol, los resultados están a la vista. 

*Imagen de portada @buenosairesparachicos

Por ProYungas - 21 / 07 / 2026