Institucional
«La naturaleza necesita de más y mejor producción»
La Fundación Pro Yungas participó en septiembre pasado de la segunda edición de Sustainable Brands Buenos Aires, la conferencia internacional sobre sustentabilidad y marcas más importante a nivel global, que se realizó en La Rural. El encuentro contó con más de 1.000 asistentes y la presencia, como socio estratégico, del Centro de Innovación Social (CIS) de San Andrés. Allí Gabriel Berger, director de CIS e integrante del comité académico de la Escuela de Administración y Negocios de UdeSA, coordinó el workshop “Cómo aplicar herramientas de diseño para la validación de un negocio de triple impacto”.
En ese ámbito UdeSA dialogó con Alejandro Diego Brown, presidente y director Ejecutivo de la Fundación ProYungas.
San Andrés: ¿Cómo y por qué surgió la idea de Fundación ProYungas? ¿Qué motivó su desarrollo y la elección del área que investiga y protege?
Alejandro Diego Brown: Si bien ocupan una superficie relativamente pequeña del país (unos 3 millones de hectáreas), las selvas subtropicales o yungas del noroeste argentino poseen un porcentaje importante de la biodiversidad de plantas y animales de Argentina, además de brindar agua para riego y bebida de cientos de miles de hectáreas y personas. A pesar de estos valores están sometidas, al igual que otros ecosistemas forestales del país, a la presión por su transformación y degradación. En ese contexto, y a partir de un grupo técnico universitario, formamos la Fundación ProYungas en 1999 con el objetivo de incidir en políticas públicas y decisiones privadas, sobre la base de la mejor información disponible y entendiendo que la adecuada gestión de grandes espacios territoriales en materia ambiental, social y productiva debe realizarse sobre la base del consenso, de la promoción social y de la rentabilidad de sus actividades productivas al largo plazo, asegurando la persistencia de los bienes y servicios que nos brinda la naturaleza.
San Andrés: ¿Estos años que pasaron desde 1999 cómo considera que la sociedad argentina se plantó frente a conceptos como sustentabilidad, biodiversidad y medio ambiente? ¿Le da más importancia ahora que antes? Al mismo tiempo, ¿cómo observá la postura de los diferentes gobiernos frente a esta realidad?
Alejandro Diego Brown: Sin duda la sociedad argentina cada vez, paulatinamente, posee más conciencia sobre la importancia del ambiente y sobre conceptos como la sostenibilidad. Sin embargo, se moviliza y está sensibilizada sobre estos conceptos pero con una llamativa carencia de contenidos técnicos, con una aproximación más sentimental y basada en palabras claves que vinculan y potencian su sensación sobre los problemas ambientales de la Argentina: cambio climático, deforestación, tala, contaminación, caza furtiva, pérdida de biodiversidad, capa de ozono, soja, gases de efecto invernadero, etc. La falta de elementos técnicos en la comprensión de los temas ambientales motiva una comprensión limitada de la magnitud y relevancia de los temas con que son abordados en la expresión mediática, que sin duda debería ser más profesional en los temas ambientales. Además se instaló en la sociedad, en gran parte vinculado con el desconocimiento e información fragmentada y no jerarquizada, la idea de que las actividades productivas van en detrimento de la condición ambiental. Sin embargo, en gran parte de nuestro territorio la situación es diferente y existen muchos ejemplos de magnitud, que muestran a las claras las sinergias positivas entre producción y preservación de la naturaleza. Muchos territorios asociados a áreas de producción intensiva son resguardados justamente por la propia actividad productiva, que genera las condiciones socioeconómicas para que las poblaciones locales no dependan del uso y sobreuso extensivo de los recursos naturales. Estos escenarios virtuosos a escala de paisajes son denominados por nosotros como “Paisajes Productivos Protegidos”, y tenemos muchos ejemplos a lo largo y ancho del subtrópico argentino.
San Andrés: ¿Qué opinión tiene de la encíclica Laudato Si del Papa Francisco referida al medio ambiente? ¿Cómo puede impactar en medidas para mitigar las acciones contaminantes y el cambio climático?
Alejandro Diego Brown: En principio diría que es un llamado al sentido común, a la toma de conciencia que estamos habitando un mundo finito y único. Es un llamado a que entendamos de una vez por todas que lo que hagamos en una región terminará influenciando en otras y de ahí el concepto de la “casa común”. También señala la importancia de avanzar sobre principios de justicia y equidad social, y está claro para nosotros que la mejor manera de proteger al ambiente es en el marco de una sociedad organizada y justa. Sin calidad de vida adecuada, sin justicia social, sin distribución razonable de la riqueza, sin gobernabilidad, no tendremos un ambiente sano, es así de sencillo y de complejo. Para nosotros el objetivo central es más y mejor producción al servicio de nuestra sociedad y el ambiente. Debemos impulsar una alianza fuerte y creativa entre quienes gobiernan, quienes producen y quienes viven en estos territorios de alta valoración ambiental y social del norte de Argentina. En el impulso de este entendimiento intersectorial que permita gestionar mejor la conflictividad territorial, está en gran medida el futuro del crecimiento de nuestro país.
San Andrés: ¿Qué rol tienen las empresas en el cuidado del medio ambiente? ¿Las acciones de RSE son suficientes?
Alejandro Diego Brown: Sin duda las empresas, por convencimiento propio o por presión del mercado, están comprendiendo que en el hecho de producir en un contexto de responsabilidad ambiental y social está su futuro o su derrumbe, dependiente de como encaren estos temas cada vez más importantes para nuestra Sociedad. Esto es particularmente importante para las “Empresas Territoriales”, es decir que están inmersas en territorios de alta valoración ambiental y social, que no se pueden ir a otro lugar, sino que deben evolucionar en el contexto ambiental y social que ellas mismas contribuyen a recrear. En ese sentido hay enormes posibilidades de mejorar y de generar sinergias propositivas. Para aprovechar al máximo estas posibilidades es necesario un mayor y cotidiano acercamiento entre las empresas y las organizaciones de la sociedad civil, en un vínculo comprometido y enriquecido con el aporte de ideas y soluciones innovadoras. La falta de estos compromisos y de buenas ideas llevan muchas veces a las empresas a canalizar sus recursos hacia actividades intrascendentes o no relevantes. Por eso la sustentabilidad no es sólo responsabilidad de quienes producen sino también de quienes reclaman por un ambiente sano y por una sociedad mas justa.
San Andrés: ¿Podría vincularse el cuidado del medio ambiente, la diversidad y el desarrollo sustentable con la palabra «justicia»? ¿De qué modo se lo imagina?
Alejandro Diego Brown: La Argentina es un país históricamente joven, y si lo miramos desde la óptica de lo institucional es más joven aún. Parte de esa juventud se observa en los rudimentarios ejercicios de gobernabilidad que en muchos ejemplos terminan afectando al ambiente y a quienes viven en su interior. La base de la sustentabilidad está en el entendimiento entre los distintos sectores de la sociedad que comparten un territorio, en la planificación y ordenamiento de este territorio y en una más justa distribución de los beneficios, asegurando que todos puedan alcanzar un nivel de vida adecuado. La sustentabilidad no se puede alcanzar si subsiste la pobreza, la injusticia o la ingobernabilidad. En estos temas la responsabilidad de los gobiernos y de las empresas es muy importante, por eso decimos que “la naturaleza necesita de más y mejor producción”.
Fuente: www.udesa.edu.ar