Editorial, Institucional
Los que volvieron: la naturaleza dice presente en el Río Bermejo
Alejandro Diego Brown, Fundación ProYungas.
La semana pasada nos dimos con una gran noticia ambiental, una nutria gigante se la vio nadando en los humedales que son generados por las inundaciones del Río Bermejo, en la Provincia del Chaco, en el nuevo Parque Nacional “El Impenetrable”. La relevancia es porque se la consideraba extinta en nuestro país desde hace varias décadas. Una gran noticia para la nutria, para el Bermejo y desde ya para el Gran Chaco. Una noticia similar ocurrió cuando detectamos la presencia del “Lobito de Río” (Lontra longicaudis) con cámaras trampas en un arroyo que atraviesa una propiedad de la citrícola San Miguel en Tucumán. En este último caso, también se consideraba extinta a esta especie de nutria más pequeña, en Tucumán desde hacía décadas. Su presencia fue el argumento principal por el cual San Miguel creó la Reserva privada “Caspinchango”, siendo el “lobito” el emblema de la misma.


Guía de Huellas de mamíferos 
Guía de Huellas de mamíferos
La nutria gigante (Pteronura brasiliensis) es la “nutria” más grande del mundo, puede llegar a mediar hasta 1.8 metros, es diurna, viven en grupos familiares y se alimenta de animales acuáticos tales como peces y cangrejos que obtiene en los grandes ríos, madrejones y lagunas donde habita. Su presencia en el Bermejo ya había sido señalada por el jesuita Padre Lozano en su descripción del “Gran Chaco Gualamba” realizada en 1730, donde dice refiriéndose al Río Bermejo… Toda la tierra de sus riberas es muy llana y blanda; a trechos tiene bellísimas selvas de diferentes maderas; en otras partes palmares de veinte y treinta leguas, en que hay palmas tan altas, que tienen ciento cuarenta pies; por otras partes son dilatadísimas vegas, que no se les halla fin; hay en sus riberas muchos y diversos animales, que no se les sabe el nombre, jabalíes negros y pardos, antas, tigres, ciervos, venados colorados, y otros muy pintados; muchas liebres y avestruces, “lobos marinos” (así se refiere a la nutria gigante) y capivaras; aquellos negros y éstas, unas coloradas y otras blancas, color que sólo tienen las de este río, y que no se halla en otra especie de las que hay en los ríos de estas provincias…
Para el Río Bermejo es una prueba más de la calidad ambiental de este río con abundantes poblaciones de peces y una diversa fauna (aves y mamíferos) en sus riberas boscosas y pastosas. La presencia de la nutria gigante es un argumento más que consolida la idea de proteger la biodiversidad de este río que tanto sorprendió al Padre Lozano, y que amerita convertirlo en la primera “reserva fluvial” de Argentina. El río debería ser una reserva en sí mismo, que se enriquece con otras reservas en sus márgenes (“zonas núcleo”) como el Parque Nacional Impenetrable en Chaco y la Reserva Nacional Formosa en la provincia y el Sitio RAMSAR (Humedales del Chaco) en su desembocadura en el Río Paraguay.
El Gran Chaco, esa enorme planicie de más de 100 millones de hectáreas, tiene pocos ríos, el Bermejo es uno de ellos, que cruza la totalidad de esta geografía árida y estacional, siendo el soporte con sus aguas, no sólo de esta rica biodiversidad, sino también de abundantes poblaciones humanas indígenas a sus orillas, que dependen para su sustento de lo que el río les otorga diariamente. El Gran Chaco, aún con extensas superficies boscosas y silvestres, es el epicentro de la expansión actual de la frontera agropecuaria en los tres países que lo contienen (Argentina, Paraguay Bolivia).
Proteger el Bermejo es proteger el Gran Chaco y toda la biodiversidad asociada, que como la nutria esperan su oportunidad para ver crecer sus poblaciones, en armonía con las crecientes actividades humanas en la región.
Links relacionados:
–ProYungas: «Novedoso registro del Lobito de río lontra longicaudis en Tucumán».

