Editorial, Institucional
En el Día Mundial del Ambiente, sigue creciendo la vinculación entre producción y protección de la naturaleza
Alejandro Diego Brown, Fundación ProYungas, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, Junio 2026
En el Día Mundial del Ambiente, recordamos desde ProYungas, que hace exactamente 16 años iniciamos nuestro programa que titulamos “Paisaje Productivo Protegido”, una forma de poner de relieve y dar visibilidad al aporte del sector productivo a la conservación de la naturaleza.
Es bien sabido que las actividades humanas tienen una profunda vinculación y dependencia de los bienes y servicios de la naturaleza. Lo que no tenemos en cuenta mayormente es que en la actualidad lo que quede de naturaleza está indisolublemente unido a las decisiones humanas en materia del uso del suelo, principalmente de las actividades productivas. Por eso digo muchas veces que “la naturaleza depende de más y mejor producción” y por supuesto a la inversa también. En definitiva, se trata de que sepamos coexistir con la naturaleza, entendiendo que tiene su estructura y condiciones al igual que las actividades humanas. Por eso no es una cosa u otra, sino juntos, cooperando y potenciándonos mutuamente.



Cuando iniciamos el programa hace 16 años, lo hicimos con un ingenio azucarero, el Ingenio Ledesma en Jujuy, y al que pronto se fueron adhiriendo empresas citrícolas en Tucumán y más tarde empresas forestales en la Mesopotamia argentina y las primeras acciones en países vecinos (Chile, Bolivia, Paraguay). Hoy representan cerca de 70 empresas que han sumado más de 3 millones de hectáreas, en un gradiente latitudinal de más de 4.000 km, desde la Chiquitanía en Bolivia hasta las tierras fiscales del sur de Tierra del Fuego.
En este crecimiento se fueron sumando provincias (15), producciones (arroz, caña de azúcar, cítricos, granos, yerba mate, té, vid, agua mineral, madera, minerales como litio, ganadería), ecorregiones (15), desde el nivel mar hasta superar los 4.000 msnm. Prácticamente, no debe haber hogar en la Argentina que no tenga algún producto que provenga de un Paisaje Productivo Protegido!



Son afirmaciones fuertes que sin duda ponen de relieve la relevancia del sector productivo para encarar la temática ambiental a la escala o magnitud necesaria. Existen en Argentina más de 80 millones de hectáreas de espacios silvestres en manos del sector productivo, casi el doble de superficie de la totalidad de Parques Nacionales y Reservas Provinciales. Y no sólo es superficie, sino que además están en lugares geográficos complementarios al esfuerzo oficial, inmersos en la matriz productiva donde habita la gran parte de las especies de plantas y animales vulnerables o en peligro de extinción.
Permanentemente estamos atormentados por información ambiental catastrófica y agorera que predice un futuro dudoso, que mejor no pensar en ello. Sin embargo, la única forma de enfrentar el futuro es hacerlo con optimismo e información local y regional que nos permita y sustente la toma de decisiones. La solución a los temas ambientales en nuestro país está en gran medida en nuestras manos y contamos para ello con un sector productivo con mucha superficie silvestre, con capacidad técnica y financiera, y atento a lo que exige el mundo. Para hacer más eficiente este vínculo positivo entre producción y protección ambiental, tenemos a los Paisajes Productivos Protegidos o PPP, sin duda una experiencia y visión innovadora que desde nuestro país mira al Cono Sur americano y que nos permite proyectarnos en el contexto del Acuerdo Mercosur – Unión Europea.
Más producción, más exportaciones y más protección de la naturaleza e inclusión social.


