Institucional, Travesía Capricornio
Una mirada personal e institucional acerca de la Travesía Capricornio
Casi a la mitad de la Travesía, Lucio Malizia, referente de ProYungas comparte las siguientes reflexiones con un periodista del diario Nea Hoy.
Lucio es coordinador del Programa «Paisaje Productivo Protegido» en ProYungas y ha realizado varios tramos de la Travesía Capricornio, iniciada el 5 de mayo del presente.
¿Qué vivencias pueden resaltar en estos días transitados?
Las vivencias que uno tiene en una travesía como ésta son muy variadas. Hay vivencias que tienen que ver con el lugar que se transita, el sol súper fuerte en la puna jujeña, la altitud, la puna misma, la caminata, el esfuerzo, la dificultad para respirar a veces. Y por otro lado, la sensación de lograr llegar hasta el Abra (a 4.150 msnm, es el punto más alto de la travesía, en el Alto Calilegua, Jujuy), cruzarla, dedicarse un momento a meditar, a hablar con el resto del grupo, a festejar los logros.
Las vivencias vinculadas con navegar el río son completamente distintas a la parte caminada… estar en silencio, dejarse llevar por la corriente del Bermejo. Las vivencias que tienen que ver también con las dificultades, con los botes que encallan, con costas que se derrumban y hunden los botes, con el esfuerzo físico, con el frío. También con la convivencia permanente en estos contextos silvestres, con el estado de ánimo de uno, de cómo relacionarse con uno mismo y con el otro en estos lugares distintos que dejan de lado la comodidad para meternos en otro tipo de comodidad, en la rutina, lejos del celular, lejos del estrés más citadino y más cerca de los fogones, del lugar que uno va a elegir para dormir, de transitar seguro para poder llegar al final de la travesía.
Es una diversidad de vivencias enormes que incluso cuando uno las transita por pocos días, una semana, dos semanas, volver a la cotidianidad ya tiene una cosita de desafío nuevo a la cotidianidad, que era lo común. Hay algo que produce unas micro fracturas en uno mismo que después vuelven a convivir con la realidad de la que uno se alejó por unos días.
Link al Mapa interactivo de la travesía
¿Cuáles son las repercusiones (testimonios) de las personas con las que se encuentran en el camino, sobre todo, en las zonas más alejadas de lo urbano?
En las repercusiones del viaje, si uno quiere, las podría «encasillar» como en dos grupos. Las repercusiones más externas al viaje, las notas en los medios de comunicación, las radios, los programas televisivos, las notas en periódicos. Esos son como una «familia» de repercusiones que muestra afuera el viaje y eso está buenísimo y es parte de lo que buscamos.
Las repercusiones adentro tienen que ver con encontrarse con personas a lo largo de la travesía y esas son muy enriquecedoras. Tienen que ver con la bienvenida de la gente, en los lugares que pasamos. En el caso de comunidades indígenas, muchas veces ceremonias de recepción o de despedida, o de deseo de suerte a lo largo del viaje. Eso también es una parte como muy enriquecedora para los que participamos de la travesía.
Una repercusión típica también es de incredulidad al principio, es como que no se entiende por qué vamos a ir caminando desde la puna jujeña hasta la selva misionera. Primero hay duda si es una broma, si es verdad que vamos caminando y navegando. Y después, cuando la gente con la que nos encontramos se da cuenta que es verdad, que estamos haciendo eso, bueno, hay una repercusión de un poco de admiración, un poco de no terminar de entender por qué esta locura, pero siempre desde una mirada muy positiva de querer sumarse aunque sea por un breve trecho a la travesía, eso es muy reconfortante.
¿Qué le aporta este tipo de travesía al trabajo que realiza Fundación ProYungas, en cuanto a la protección de la biodiversidad autóctona y de países vecinos?
El objetivo de la Travesía tiene que ver básicamente con mostrar una región que nosotros llamamos el Norte Grande de Argentina. El Norte Grande de Argentina está atravesado en parte por el Trópico de Capricornio, y por eso a la travesía le llamamos «Travesía Capricornio». Es mostrar esta región, ponerla en valor. Es una región que es realmente espectacular, pero que para la gente que vive afuera de esta región, y cuando digo vive afuera no me refiero a las grandes ciudades argentinas (Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza, etc.), a veces son los mismos vecinos de las provincias que transitamos que habitan las capitales. Es para todos los que están un poco más alejados de esta región, para ellos esta parte de Argentina más íntima, más profunda, más rural, más silvestre, a veces les resulta muy desconocida. Tal vez la conocemos más en estilo «vacaciones» o por breves períodos, y lo que busca ProYungas con la travesía es mostrarla, y mostrar su diversidad ambiental, pero también su diversidad cultural y su diversidad productiva. Y esperamos que mostrarla signifique también ponerla en valor, apreciarla, transitarla, cuidarla, respetarla. Ese es el interés de ProYungas con la travesía.
Con respecto cómo impacta esto a países vecinos, ProYungas trabaja no sólo en Argentina, también en Bolivia, en Paraguay y en Chile. En estos países trabajamos un programa emblema de la Fundación que se llama Paisajes Productivos Protegidos, que busca explícitamente combinar producción agrícola, forestal, ganadera, con la conservación de los paisajes silvestres que albergan estas producciones. Así que la travesía de alguna manera no sólo pone en valor el norte grande de Argentina, sino todos los ambientes vecinos a este Norte Grande, que en realidad forman un solo ambiente macro regional que es el interés de la fundación en términos de extensión geográfica.
¿Qué sitio atraviesa actualmente la travesía y qué les queda por delante?
En este momento la travesía está navegando el río Bermejo. Está atravesando la mitad de las provincias de Chaco y Formosa. Se podría decir que el viaje está a la mitad también de todo su recorrido. Desde la Puna Jujeña, desde Susques hasta las Cataratas del Iguazú, estamos cerca de lo que podría ser una mitad caminada y una mitad también navegada. Es decir que todavía queda por delante mucho trayecto. Queda llegar hasta la desembocadura del río Bermejo con el río Paraguay y ahí hasta Puerto Las Palmas. Ahí termina la navegación y empieza nuevamente la caminata. Sale de Chaco, pasa todo Corrientes y después la provincia de Misiones hasta las Cataratas del Iguazú.









